Si los jugos gástricos de nuestro estómago se descompensan (ya sea por exceso como por defecto) podemos sufrir algún tipo de desarreglo o desequilibrio.
¿Por qué se desequilibra?
- Alimentación poco saludable durante largo tiempo.
- Manera de comer inadecuada: Masticar poco, mezclar demasiados alimentos, comer demasiadas veces, saltarnos comidas, etc.
- Cuestiones emocionales.
- Estrés o ansiedad.
- Toma regular de medicamentos.
- Patógenos que afectan al estómago.
- Predisposición genética.
Falta o exceso de ácidos
¿Cuál es la diferencia?
Falta de jugos gástricos
Exceso de jugos gástricos
Jugo de patata
- El mejor momento para tomarlo es en ayunas.
- Lavaremos y pelaremos bien media patata mediana, la licuaremos y nos beberemos el jugo mezclado con una cucharada de aceite de oliva de extracción en frío (25 gramos).
- Esperaremos media hora antes de consumir ningún alimento.
- Este remedio nos ayudará a equilibrar el estómago y eliminar aquellos patógenos o sustancias que se estén aprovechando de las condiciones de un pH alterado.
Agua de umeboshi
Con este nombre exótico se conocen a unas curiosas ciruelas fermentadas que se consumen en China, Corea y Japón desde la antigüedad. Tienen un sabor muy fuerte, salado y ácido, y un color granate.
Son un remedio muy beneficioso para equilibrar y depurar el estómago de manera casi instantánea.
Tiene la gran ventaja de cumplir una doble función reguladora. Por un lado alcaliniza el estómago si está demasiado ácido, mientras que por el otro estimula la secreción natural de jugos gástricos.
Hay quienes optan por comerse una ciruela, o bien, una pequeña parte, directamente. No obstante, puesto que su sabor es muy fuerte, hasta que nos acostumbremos podemos poner una ciruela en una botella de agua caliente e ir bebiendo sorbitos de manera continuada.
Lo haremos siempre fuera de las comidas para beneficiarnos de sus propiedades.
Agua de arcilla
- Debe ser arcilla blanca de uso oral. El envase debe especificarlo para asegurarnos de que no contenga sustancias tóxicas para nuestro organismo.
- No usaremos ningún recipiente ni utensilio de plástico o metal, ya que perdería sus propiedades. Elegiremos recipientes de vidrio, madera o cerámica.
- Pondremos una cucharadita de arcilla en polvo (5 gramos) en un vaso de agua (200 ml).
- Removeremos con una cuchara que no sea de plástico ni de metal.
- Dejaremos reposar diez minutos, removeremos de nuevo y nos tomaremos el preparado.
- Si tenemos estreñimiento o hipertensión arterial, evitaremos remover la segunda vez y nos tomaremos el agua evitando los posos que quedan al fondo.

Fuente: mejorconsalud.com
0 comentarios:
Publicar un comentario